La legendaria actriz británica Judi Dench atraviesa una de las etapas más difíciles de su vida. A sus 91 años, la progresiva pérdida de visión provocada por una enfermedad ocular le ha impedido continuar con una carrera que abarca más de siete décadas y que la convirtió en una de las figuras más respetadas del cine y el teatro británicos.
En una reciente entrevista con el programa Today, de BBC Radio 4, la ganadora del Óscar reconoció que su estado de salud ha llegado a un punto en el que ya no puede actuar ni leer.
Ya no puedo estar en un escenario. No puedo hacer una obra de teatro, no puedo hacer una película y ya no puedo leer”, explicó la actriz.
¿Qué enfermedad tiene Judi Dench?
La enfermedad que ha condicionado los últimos años de Judi Dench es la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), un trastorno ocular que afecta a la visión central y que le fue diagnosticado en 2012.
La degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad que deteriora progresivamente la mácula, una pequeña zona de la retina responsable de la visión central y de la capacidad para distinguir detalles.
Esta parte del ojo resulta fundamental para actividades cotidianas como leer, reconocer rostros, ver la televisión o identificar objetos con precisión. Cuando la mácula se deteriora, las imágenes pueden volverse borrosas, aparecer deformadas o presentar zonas oscuras que dificultan la visión.
Aunque la enfermedad no provoca necesariamente una pérdida total de la vista, sus consecuencias pueden llegar a ser muy limitantes, especialmente en las fases avanzadas.
En el caso de Judi Dench, el deterioro visual ha progresado hasta dificultarle incluso el reconocimiento de las personas que tiene delante. Durante su entrevista con BBC Radio 4, la actriz explicó que, en ocasiones, se acerca a desconocidos creyendo que son personas de su entorno y está a punto de abrazarlos antes de darse cuenta de su error.
La actriz hizo público su diagnóstico en 2012 y, desde entonces, ha hablado abiertamente de las dificultades que ha experimentado para adaptarse a una visión cada vez más limitada.
Una enfermedad que ha cambiado su vida cotidiana
La pérdida de visión no solo ha afectado a la carrera de Dench. También ha transformado su manera de relacionarse con el mundo.
Reconocer a familiares, amigos o conocidos se ha convertido en una tarea complicada. A ello se suma la dificultad para leer y disfrutar de actividades que antes formaban parte de su rutina.
La actriz también ha explicado en anteriores entrevistas que necesita ayuda para desenvolverse con seguridad en determinadas situaciones y que, debido a sus problemas visuales, salir sola puede resultar complicado.
Estas limitaciones reflejan una de las principales consecuencias de la degeneración macular avanzada.
Cuestionada por el envejecimiento durante la entrevista con la BBC, Dench respondió con la franqueza que la caracteriza y señaló que prefiere no pensar demasiado en ello.
¿Por qué ha tenido que dejar de actuar?
La degeneración macular ha sido un obstáculo especialmente importante para una actriz de su trayectoria. Su profesión exige leer guiones, memorizar diálogos, reconocer a sus compañeros y desenvolverse en escenarios o platós donde la precisión visual resulta fundamental.
Durante años, Dench encontró maneras de adaptarse. Cuando leer se convirtió en una tarea difícil, recurrió a la ayuda de amigos que le leían los guiones para que pudiera memorizar sus intervenciones.
Sin embargo, esas soluciones no bastaban para superar todas las dificultades que encontraba durante los rodajes o las representaciones teatrales.
La carrera extraordinaria de Dench
La enfermedad ha limitado la actividad profesional de Dench, pero no resta importancia a una trayectoria que forma parte de la historia del cine y el teatro.
La actriz alcanzó una enorme popularidad internacional gracias a su interpretación de M, la directora del servicio secreto británico en la saga de James Bond. Debutó en el papel en GoldenEye, en 1995, y continuó interpretándolo durante años, compartiendo pantalla con Pierce Brosnan y Daniel Craig.
Otro de los momentos más destacados de su carrera llegó en 1999, cuando ganó el Óscar a la mejor actriz de reparto por interpretar a la reina Isabel I en Shakespeare in Love.
Su trayectoria también ha estado estrechamente vinculada al teatro y a las obras de William Shakespeare, cuyos personajes ha interpretado en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera.
Con más de siete décadas de trabajo, Dench ha demostrado una versatilidad que le ha permitido alternar el teatro clásico con grandes producciones cinematográficas y personajes que permanecen en la memoria de varias generaciones de espectadores.
En la reciente entrevista, la actriz dejó claro que su situación actual exige aceptar limitaciones que durante años intentó compensar con ayuda y distintas estrategias.
Hay que adaptarse a todo eso, hacer los ajustes necesarios y seguir adelante, sin pensar demasiado en ello», dijo.
Aunque la pérdida de visión ha frenado su carrera interpretativa, Judi Dench continúa siendo una figura fundamental de la cultura británica. Su legado permanece en sus películas, sus actuaciones teatrales y los personajes que ayudó a convertir en inolvidables.
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